Mostrando entradas con la etiqueta Talca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Talca. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de junio de 2015

¿Teatro en Talca?. Sí, teatro del bueno.

Prometeo, el Origen.


Creo firmemente que todo está escrito, pues hoy en los mil y un trámites que tuvimos que hacer, mi marido y yo, compramos entradas para la obra "Prometeo, el origen", habíamos visto la gigantografía publicitaria por días, nos había llamado la atención pero no nos habíamos decidido. 

Llegamos a la boletería y  descubrimos que los tickets estaban bastante asequibles ($6000 los dos en platea central) y bueno a pesar del frío que hacía a las 19:30 en Talca nos sentamos en nuestras butacas y nos dejamos sorprender, pues la obra prometía y si mi memoria no me falla había oído hablar de ella.


La obra toma el mito griego de Prometeo, quien inventó el sacrificio, robo el fuego a Zeus y se lo dio a los efímeros (raza humana), debido a ello Zeus lo condenó y encadenó como castigo. La historia comienza cuando una de las actrices (Urrutia) en pleno working progress recibe de regalo un antiguo libro, titulado "Prometeo, el origen", dicho regalo despierta en ella las ganas de montar el texto junto a un grupo de actores, dando comienzo a la obra que expone la mirada del director, Ramón Griffero, del uso que la raza humana ha hecho con el fuego, que representa el saber, las ciencias, el arte.

Desde mi asiento, perpleja, divagaba entre seguir atenta a la interpretación o cuestionarme que he hecho yo por el fuego, pues la responsabilidad de mantener el saber vivo es de la sociedad entera. Grata fue mi impresión, cuando las luces se encendieron y me di cuenta de que ya habían pasado 90 minutos. 

Un llamado a la rebelión.


La obra, considerada como un todo, es un espectáculo de calidad, un buen guión, un elenco de elite, excelente iluminación y acústica, versos, cantos y un vestuario de lujo, que en su conjunto lograron interpelar a los espectadores del teatro regional del maule. 

Yo lo definiría como un llamado a la rebelión, a despertar de la modorra de la vida rutinaria e interrogarse qué hemos hecho con el fuego, tanto como sociedad como individualidad.

¿Qué he hecho yo por mantener vivo el fuego que Prometeo un día nos regaló? Y es en éstas líneas donde he encontrado la respuesta. Escribir para mi es una forma de contribuir al saber de los que leen, pues de una u otra manera expongo la belleza, el arte que está en la ciudad, en lo cotidiano, en las pequeñas cosas, que es sólo cosa de "decidir" salir a la calle y observar con ojos libres de prejuicios, la belleza que nos rodea. 

Pues, un día "decidí" comenzar a escribir y muchos no creían que esto se concretaría y aquí estoy creando después del teatro, sintiendo el fuego de Prometeo en el teclado, y sintiéndome una rebelde más en el mundo de los efímeros.

Conversatorio


Posterior a la función se dio paso al conversatorio, en donde el director y los actores respondieron las preguntas del público, aquí el director puso énfasis en el rescate a la teatralidad que tiene la obra , recurriendo a elementos como "...la poesía escénica en verso y además una cita…al teatro clásico, que tiene un cierta gestualidad, coreografía, etcétera y es en realidad una referencia a esos diferentes lugares donde queremos abordar algo".



Una de las preguntas que me parece interesante transcribir es la que apunta a la interpretación que el elenco le da en los tiempos actuales al texto que Griffero escribió.

Omar Morán: "Uno conoce el mito de Prometeo, alguien que tenía el fuego, el saber, y que fue condenado por entregarle a los hombres cosas que no debían saber quizás, yo creo que la manera de nosotros de poder interpretar el texto tiene que ver con poner en contexto el hoy, es decir, qué hemos hecho nosotros, qué estamos haciendo nosotros con todos los saberes que nos fueron entregados. Creo que constantemente los hombres, en la política, en el arte, en el poder, tenemos la posibilidad de hacer cosas o destruir cosas, para nosotros era como ese el juego, poder jugar, reírnos, reflexionar, comentar, siempre en relaciona a eso, a que hemos ido haciendo nosotros con las cosas que se nos han ido dando y hemos hecho cosas terribles, entonces ese es el juego que podemos opinar hoy.
Creo que el mito de Prometeo, es un mito constante, así como está el juego de ese hombre que está condenado por el saber, ahora siguen siendo condenados, así como tú partiste diciendo (haciendo referencia a los dichos de quién realizó la pregunta) que Griffero decía cosas que nunca nadie dijo, también era un Prometeo en ese momento, diciendo cosas que no había que decir y era condenado por eso. Creo que los clásicos nunca se acaban, la lectura sobre los clásicos son eternas."

Antonia Zegers: "Es el ejercicio de mirar yo creo, que es un ejercicio que Griffero monta en la ficción, que son unos actores que son interrumpidos en un ensayo. Con esta historia de un ser que se inmolo por la raza humana, básicamente le roba el fuego a Zeus para entregárselo a los hombres y sacrifica su propia vida por los hombres, como parecido a lo que hizo Jesús, también esta gente que ama a los hombres y cree mucho en la raza humana al punto de inmolarse ellos mismos. 
Y desde ahí mirar que hace la raza humana con tanto don entregado, yo creo que hemos hecho cosas terribles y cosas preciosas también, deambulamos entre el odio y el amar como dice la obra. Y es una mirada del amor, del horror, de la belleza, de todos los rincones, como caleidoscópica, como breve, ir pasando por fragmentos, mirar por ventanas pequeñas la historia nuestra, yo creo que ese ejercicio no se acaba, se puede hacer siempre."

Datos de Interés.


Compañía: Teatro de Fin de Siglo.
Dramaturgia y dirección: Ramón Griffero.
Elenco: Paulina Urrutia, Taira Court, Antonia Zegers, Manuela Oyarzún, Juan Pablo Peragallo, Danny González y Omar Morán
Asistente de dirección: Ricardo Balic.
Música: Alejandro Miranda.
Diseño integral: Javiera Torres.
Iluminación: Sergio Armstrong y Javier Salamanca.
Producción: Javiera Vio.
Asistente de Dirección: Ricardo Balic.
Producción de Vestuario: Francisca Torres.
Realización Vestuario: Marcela Toloza, Carolina Pelegri y Alejandro Ortiz.



domingo, 31 de mayo de 2015

Día del Patrimonio Cultural 2015

Hoy se celebra a lo largo de todo Chile, el Día del Patrimonio Cultural, es por eso que con la Nico (amiga), nos animamos a asistir a una de las actividades que se realizaron en Talca, denominada “La Ruta de los Patrimonios”. Desafiamos el clima frío de la mañana y nos unimos al recorrido, que consistía en un tour guiado por la Plaza Pública de la ciudad, a cargo del Historiador del Centro Cultural de Talca, Don Jorge Valderrama, quien nos deslumbró con su conocimiento, explicando cada uno de los edificios y esculturas que se encuentran a la redonda del centro neurálgico de la ciudad, pasando por los grandes personajes oriundos de Talca y los acontecimientos históricos de mayor relevancia. El recorrido histórico que hicimos, demuestra mucho de la idiosincrasia de los “talquinos” y me pude dar cuenta, que el lugar de dónde vienes, es mucho más que un pedazo de tierra, sino que impregna de una estampa, de un legado a los nacidos allí.

Los compañeros del recorrido.
Foto: María Julia Flores / Nikon D3100
La más pequeña y entusiasta.
Foto: María Julia Flores / Nikon D3100

Foto: María Julia Flores / Nikon D3100

Catederal de Talca
Foto: María Julia Flores / Nikon D3100

Club Talca
Foto: María Julia Flores / Nikon D3100

 “Talca, París y Londres”


Una de las cosas que más llamó mi atención es que nuestro guía puso fin al mito del dicho “Talca, París y Londres”, pues de manera pedagógica y desde una perspectiva histórico tradicional, nos develó cada una de las posibles hipótesis al popular dicho, he aquí su explicación:


  1. ¿Qué pueden tener de igual estas tres ciudades? La neblina. Esta es la respuesta que recibí cuando pregunte el origen del dicho popular cuando llegué por primera vez a Talca, a estudiar a la Universidad. Si bien, no he estado ni en París, ni en Londres, dicen los que han tenido la suerte de viajar y los acaudalados talquinos de la historia, que la neblina de Talca era muy similar a la que se podía presenciar en dichas ciudades, y esa igualdad habría dado origen a la comparación.
  2. Según lo que escribió Pantaleón Aravena Azócar, en su libro “Cosas de viejas, o sea Apunte para las tradiciones talquinas”, el dicho refiere al comercio bullente que existió en la ciudad por el 1900, actividad comercial que no tenía nada que envidiar a la existente en París o en Londres.
  3. La tercera hipótesis del origen, la encontramos en las líneas ferroviarias de Talca, pues se ha señalado por algunos, que al culminar el viaje en la estación de la ciudad, el conductor del ferrocarril pregonaba “Hemos llegado a Talca, París y Londres”.
  4. Por último, la más documentada y a la que adhiere nuestro guía, es la planteada por el autor Francisco Ederra Concha en “Crónicas Talquinas”, quien señala que por 1900, Talca era la última estación del tren, pues aún no se construía la línea para este medio de transporte más al sur. Debido a ello los viajeros debían hacer una parada obligada en Talca, la tercera ciudad más importante del país en dicha época, pernoctar y posteriormente continuar en diligencia hacia el sur. Es por ello que antes de dormir los visitantes temporales de la ciudad, salían por las calles a pasear, y muy cerca de la estación, se ubicaba una sombrerería muy iluminada por las noches, que en sus vitrinas publicitaba pomposamente, que contaban con modelos traídos desde París y Londres, es por ello que en la retina del viajero quedaba esta idea, de ser Talca, un París y Londres.

   Centro Cultural de Talca


El recorrido terminó en el Centro Cultural de Talca, ubicado en la 1 Oriente entre 2 y 3 Sur, una casa antigua y sólida, que pertenecía a un doctor de ascendencia árabe, de las pocas que resistió el terremoto de 2010 y que actualmente está refaccionada totalmente. Lo mejor es que conserva muchos de los materiales originales de la construcción, rescatando la historia del lugar. Posee grandes vitrales, ventanas de fierro, maderas nativas y un parqué envidiable y la Nico cumplía uno de sus sueños, conocer aquella casa, pues cuando hacía la Corporación de Asistencia Judicial pasaba todos los días observándola y admirando su belleza, así que no daba más de emoción de la oportunidad de poder conocerla.

Foto: María Julia Flores / Nikon D3100

Foto: María Julia Flores / Nikon D3100

Foto: María Julia Flores / Nikon D3100

     
Vayan a darse una vuelta, pues había una muestra fotográfica de la ciudad de Talca, pero del antiguo Talca, de esas nostálgicas en las que uno se da cuenta de cómo ha cambiado la ciudad y de lo que aún queda en pie, tal y como lo proyectó el arquitecto original. Las fotografías fueron elegidas del archivo que posee la Biblioteca de la ciudad. Una gran experiencia y lo mejor es que el centro cultural cuenta con diversas opciones de talleres que vale la pena echarles un vistazo.

Conclusiones

Es necesario y de importancia mayúscula cuidar nuestro patrimonio, es nuestra cultura, es nuestra identidad. Pero la iniciativa debe comenzar por el ciudadano común, es responsabilidad de todos, en el tour no había más de 10 personas y la mayoría de la tercera edad, muestra del poco interés que existe en esta materia. En un país y en una ciudad que ha sido y seguirá sufriendo terremotos, es necesario que exista identidad cultural, preservar lo que dejaron nuestros antepasados y lo más importante es no dejar que cercenen nuestra historia, como el tercer piso de la antigua intendencia en Talca, pues la mejor solución fue derribar la obra ruinosa, pero a simple vista se puede observar que quedó amputada y que triste añora sus años de belleza neo-clásica.


Foto: María Julia Flores / Nikon D3100

Intendencia de Talca
 (Antes del Terremoto)
https://www.google.cl/